“Érase una vez...”, así empiezan todos los cuentos. “ ...Y fueron felices y comieron perdices...” y así terminan casi siempre, con esta frase llena de expectativas de felicidad. Pero ¿qué hay en medio de ámbas? : mundos mágicos, monstruos, ogros, lobos feroces, hadas, polvos mágicos, siniestras brujas, príncipes y niñas desvalidas... un sinfín de sucesos y personajes salidos de la fértil imaginación de sus creadores que a lo largo de muchos siglos han alimentado las cabecitas de niños -y no tan niños- siendo parte esencial de su formación en edades muy tempranas. No soy psicóloga, pero creo firmemente en la necesidad de que los niños escuchen estas narraciones desde muy pronto, aunque parezca que no comprenden su significado, si son narrados con expresividad y con un lenguaje propio a cada edad, estoy segura de que actúan como un elemento formativo y educador de primer orden.
Este es un lugar de reflexión sobre cuestiones relacionadas con el aprendizaje, la educación, la maternidad, la paternidad, la familia, la infancia, el crecimiento. Un lugar para que juntos crezcamos, juguemos y aprendamos.
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cuentos. Mostrar todas las entradas
La foca Marisol
LA FOCA MARISOL
Una linda foca negra chuchua chuchua (ondas con las manos a un lado y al otro)
Se llamaba Marisol chuchua chuchua (el mismo gesto)
Y se vino desde el Polo (abrir los brazos)
Hasta España en avión (poner los brazos en cruz y simular un avión)
pom,pom,pom,pom (dar palmas con las manos)
Su mamá que la quería chuchua chuchua
Pronto la vino a buscar chuchua chuchua
Y se vino desde el Polo
Hasta España en avión pom, pom, pom, pom.
Y aquí se acaba la historia chuchua chuchua
De la foca Marisol chuchua chuchua
Que se vino desde el Polo
Hasta España en avión.
Los coches chocaron
LOS COCHES
Chocaron dos coches (chocar una mano contra la otra),
la gente así (símbolo de cantidad con las manos)
Vino la policía (dedo índice debajo de la nariz como si fuese un bigote) ¡Que pasa aquí!
Se abrió una ventana, luego la otra (taparse la cara y quitar las manos una a una con la
palabra ventana)
Llamaron al timbre: ring, ring, ring, ring. (tocarse la nariz)
¿Quién salió? La loca (pronunciar la “a” como los indios dando pequeños toques en la
boca)
Suscribirse a:
Entradas (Atom)